Cuando me levante en la mañana y fui a la tienda por unos huevos me encontré en medio de la calle un cigarrillo algo extraño, ya que era gruesito y sin filtro. Lo prendí para ver de que se trataba y después de fumarlo, mis piernas empezaron a bailar solas, mi sonrisa se hizo notable y todos los objetos de la casa querían atacarme como si tuvieran vida propia .me acosté en el piso y sentía que volaba en una alfombra mágica. Luego me ataco el hambre y me comí el mercado de una semana.

Fue una experiencia maravillosa. Todas las mañanas madrugo a ver si encuentro ese extraño cigarrillo que no puedo sacar de mi mente.